"La vida es un único verso interminable"

Gerardo Diego (Ángelus, Imagen, 1918-1921)

29 nov. 2013

ACABA (Vicente Aleixandre)

En volandas,

como si no existiera el avispero,
aquí me tienes con los ojos desnudos,
ignorando las piedras que lastiman,
ignorando la misma suavidad de la muerte.

¿Te acuerdas? He vivido dos siglos, dos minutos,
sobre un pecho latiente,
he visto golondrinas de plomo triste anidadas en ojos
y una mejilla rota por una letra.
La soledad de lo inmenso mientras media la capacidad de una gota.

Hecho pura memoria,
hecho aliento de pájaro,
he volado sobre los amaneceres espinosos,
sobre lo que no puede tocarse con las manos.

Un gris, un polvo gris parado impediría siempre el beso sobre la tierra,
sobre la única desnudez que yo amo,
y de mi tos caída como una pieza
no se esperaría un latido, sino un adiós yacente.

Lo yacente no sabe.
Se pueden tener brazos abandonados.
Se pueden tener unos oídos pálidos
que no se apliquen a la corteza ya muda.
Se puede aplicar la boca a lo irremediable.
Se puede sollozar sobre el mundo ignorante.

Como una nube silenciosa yo me elevaré de mí mismo.
Escúchame. Soy la avispa imprevista.
Soy esa elevación a lo alto
que como un ojo herido
se va a clavar en el azul indefenso.
Soy esa previsión triste de no ignorar todas las venas,
de saber cuándo, cuándo la sangre pasa por el corazón
y cuándo la sonrisa se entreabre estriada.

Todos los aires azules...
No.
Todos los aguijones dulces que salen de las manos,
todo ese afán de cerrar párpados, de echar oscuridad o sueño,
de soplar un olvido sobre las frentes cargadas,
de convertirlo todo en un lienzo sin sonido,

me transforma en la pura brisa de la hora,
en ese rostro azul que no piensa,
en la sonrisa de la piedra,
en el agua que junta los brazos mudamente.
En ese instante último en que todo lo uniforme pronuncia la palabra:
ACABA.


12 nov. 2013

INSTANTE

El ahora sería algo difícil de describir,
porque ya no existe
llego el después,
y ahora hablamos del ayer.
¿Y el ahora?, ¿donde se quedo?
un suspiro, un momento, una chispa,
un reflejo perdido en el agua,
una distorsión de ondas, que nos hablan del después.
Nuevamente,
el acto, el impulso,
se lo llevó el tiempo; de nuevo,
tan solo veíamos la distorsión del instante.
¿Cuando ocurrió?
antes,
quizás, nada ocurre,
todo se encuentra en el presente continuo,
del ahora;
pero esto no se puede describir,
porque sería el antes,
y ahora,
el después.
Todo se interconecta,
no existe el ahora
ni el después
ni el antes
todo está unido en un instante.



Rúben M.A.
ENCUENTRO

Hola, ¿qué hay de nuevo?;
pronunciaban los pensamientos
remarcando con cuerda los sonidos,
contemplando el sonido apagado.

Por aquí, todo sigue igual;
respiraba estridente
lanzando suspiros acompasados de palabras,
esperando quien sabe que.

Se encontraron y contemplaron por última vez;
qué decir de sus gestos, de su expresión,
qué decir de sus ojos, de su pasión,
apartaron la vista y no se volvieron a ver.


Rúben M.A.